Por primera vez en la temporada regular, Los Ángeles cumplió con aquello de ser la ciudad del espectáculo. Tras cinco partidos grises, con más dudas que certezas, <strong>los Lakers vencieron. Y fue mucho más que tumbar a los Nuggets (121-110), pues las sonrisas del final delataban que el alivio era mayúsculo. </strong>Más con lo especial que empezó la cosa.

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