Los de Xavi tenían que dar un paso al frente. Países Bajos llegaba a la cita con Serbia después de haber rescatado un punto ante Grecia cuando todo parecía perdido. Un empate para mantener con vida a la ‘Oranje’ que necesitaba darle continuidad a aquella reacción. Enfrente esperaba una Serbia sin puntos, colista y con el recuerdo todavía fresco del ‘pequeño Maracaná’. En Belgrado, los locales ya habían salido vencedores (1-2). El guion invitaba al optimismo. Y esta vez, también terminó sonriendo a los de Xavi, gracias al tanto de Zirkzee en el 72′.

