Sé que hay cosas mucho más importantes en los tribunales y en el Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona, pero por salud y limpieza mental sería bueno que el ‘caso Negreira’ acabara cuanto antes. Sea la que sea la sentencia, esta mancha social ya no se la quitará el Barça nunca. La verdad jurídica será una y la evidencia otra. La verdad jurídica puede ser que no demuestre la clave del asunto, pero la evidencia social es innegable.

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