Un Betis práctico y competitivo, sostenido primero por su portero, Rui Silva, y un gran trabajo defensivo, se llevó tres puntos muy importantes de Anoeta ante la Real Sociedad en un duelo directo por la Champions. El equipo de Manuel Pellegrini pegó dos zarpazos letales en el tramo final del partido para someter a un rival que acusó mucho las bajas y que lo intentó de todas las maneras, sin poder con el oficio de un Betis que, con menos fútbol del habitual, ganó para colocarse cuarto clasificado y empatado a puntos con el tercero, el Atlético. Es un Betis más sólido el que está forjando Pellegrini, que volvió a mostrarse como la auténtica bestia negra de esta Real de Imanol, incapaz de derrotarle en los últimos seis partidos (cuatro derrotas y dos empates).

