¿Quién se atreve a cuestionar una decisión de Luis de la Fuente? A España, que se fue al descanso perdiendo 2-1, le tocaba remontar. En los primeros 45 minutos encajó más goles que en todo el Mundial, así que en la segunda parte tocaba ponerse el mono de trabajo. Apenas habían pasado 10 minutos del segundo acto cuando el seleccionador tomó su primera decisión. Decidió retirar a Ferran y Nico, dos de las novedades del once respecto a la final de Nueva York, y apostar por Oyarzabal y Baena, dos indiscutibles durante el torneo en el que nos coronamos con la segunda estrella. Y no falló.

