Hamza Abdelkarim es el gran fichaje de futuro que hizo el Barça este verano. El delantero egipcio, de 18 años, es uno de los futbolistas africanos de mayor proyección y pese a su juventud ya es internacional absoluto. Le está costando entrar en el equipo de Flick, pero se mantiene en su combinado nacional: jugó ayer unos minutos contra Angola. Sustituyó a uno de sus referentes, Mohamed Salah, al que le ha arrebatado uno de sus grandes sueños.

