EEspaña e Inglaterra se vuelven a ver las caras. No lo hacen desde el 14 de julio de 2024, la final de la Eurocopa resuelta por el gol de Oyarzabal cuando el reloj apuntaba ya a la prórroga. Lo hacen en la primera jornada de la quinta edición de la Liga de las Naciones y después de un Mundial en el que ambos llegaron a los ocho partidos, que era el máximo posible. Los ingleses fueron terceros; los españoles, los reyes absolutos de la gran fiesta final. Y lo hacen dentro de una rivalidad que se encamina hacia el siglo de existencia.

