<strong>David Villa</strong> no necesitaba una<strong> lona en la fachada de Mestalla</strong> para convertirse en leyenda del fútbol. Pero el <strong>Valencia siempre ha querido rendir honores</strong> a uno de los <strong>mejores futbolistas</strong> que han vestido de blanquinegro en las últimas décadas. De hecho, ya es un <strong>mito de la selección español</strong>a, de la que es <strong>máximo goleador histórico</strong> (59 goles en 98 partidos). Sus números en el Valencia también hablan por sí solos. Pero<strong> no se puede reducir la relación del Guaje</strong> con el club blanquinegro a una <strong>estadística de partidos y de goles</strong>. El delantero ll<strong>egó en 2005</strong> por el empeño del entonces director deportivo <strong>Javier Subirats</strong> que convenció al presidente <strong>Juan Soler</strong> para que pagara <strong>12 millones</strong> de euros por el jugador asturiano, que había marcado 39 goles en dos temporadas en La Romareda.

