El Mundial de MotoGP dio un giro de 180º de forma inesperada ante el estallido de la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero de 2026, haciendo que el Gran Premio de Qatar se suspendiera ante la inestabilidad y la inseguridad que provocaba viajar con todo el Mundial a un país que, sin estar en guerra, sufría las consecuencias de ella.

