El Mundial es historia. En doble sentido. Lo conseguido el pasado 19 de julio en Nueva Jersey es una obra para la eternidad. Es la segunda estrella en la camistea de España, la que es estrena en una ventana con cuatro partidos en la Liga de las Naciones: Inglaterra (Wembley, día 26), Croacia (el 29 en el Sánchez Pizuuán y el 6 de octubre en Split) y República Checa (el 3 de octubre, en Praga).

