Plantado en el centro del campo con la mirada pérdida en el fondo sur que ya no corea su nombre, Diego Pablo Simeone digería su segunda eliminación en la fase de grupos como entrenador del Atlético. La primera vez fue el Qarabag azerbaiyano el que entró en la historia negra rojiblanca. Esta vez han sido el Brujas y el Leverkusen su tumba, a los que solo ha podido arrancar un punto de seis. “No lo esperábamos, pero es la realidad, ya el año pasado nos costó y este nos quedamos afuera en un grupo bueno para poder pasar una jornada antes del final y está claro que son cosas a observar”, se sinceró el preparador argentino ante los micrófonos de Movistar.

