Jon Rahm es el principal acreedor de LIV Golf en la documentación presentada por el circuito para acogerse al Capítulo 11 de la ley de bancarrotas de Estados Unidos. El español figura con una reclamación no garantizada de 7.472.527 dólares, la mayor de un listado que incluye a 14 golfistas entre los 30 principales acreedores. La cifra, sin embargo, no representa todo el dinero que podría quedarle por cobrar de su multimillonario contrato, sino cantidades pendientes correspondientes al tercer trimestre de 2026. Según Reuters, al español aún le restarían por percibir más de 100 millones si se cumpliera el vínculo que firmó con la gira.

