En la década de los 90, un artista iluminó el fútbol español. Un jugador de dibujos animados, en palabras de Jorge Valdano, uno de los técnicos que lo disfrutó, aunque fuera brevemente. Un futbolista que llevó la alegría al Camp Nou una temporada y media. Menos le gozaron en Mestalla, donde supieron a poco sus dos minietapas. Un 26 de octubre de 1997, 25 años hace ya, Romario hizo su último gol en LaLiga. <strong>Aún dejaría una última muesca tres días después, en un partido copero ante el Hércules. Y ya no hubo más trazos para el recuerdo de un delantero peculiar en todas las facetas</strong>. Siguió goleando hasta el final de sus días futbolísticos, pero esos tantos ya quedaban lejos y había que verlos en resúmenes. Ésta es la historia de su paso por Valencia.

