La mayoría del Congreso de los Diputados ha intentado evitar el choque frontal con la Liga de Fútbol Profesional, que amenazaba con un paro si no se aceptaban sus exigencias en la negociación de la nueva ley del Deporte. La Comisión de Cultura de la Cámara ha aprobado este martes un texto que, sin atender completamente las demandas de la patronal de los clubes sobre la venta de los derechos televisivos, reconoce que estos se podrán comercializar conjuntamente, como defiende LaLiga y venía sucediendo desde 2015. El proyecto, que aún deberá pasar por el pleno del Congreso y por el Senado, prohíbe además que un deportista activo mantenga relaciones comerciales con la federación de su especialidad, como es el caso de Gerard Piqué y su empresa Kosmos, que ha hecho negocios con la Federación Española de Fútbol. El PSOE ha aceptado también una enmienda del PNV que abre la puerta a que Euskadi pueda contar con selecciones propias en determinadas disciplinas, como la pelota vasca o el surf.

