En Monza se vive un Gran Premio de Italia especial por la fuerza de su equipo emblema nacional, Ferrari. Charles Leclerc y Lewis Hamilton tienen una gran oportunidad para desatar a los tifosi en su Tierra Santa. El caso del británico es especial, porque tras un primer curso lleno de problemas ahora sí que se siente preparado para defender el rojo en lo más alto. Algo que un año atrás era imposible y se discutía aquella salida de un Carlos Sainz al que no olvidan. Las camisetas rojas del 55 son habituales en la peregrinación al circuito y su huella sigue ahí.

