Marc Toralles, Bru Busom y Rubén Sanmartín se han convertido, al fin, en la primera cordada española en lograr el Piolet de Oro, el máximo galardón que concede el mundo del alpinismo. La noticia, tan emocionante como justa, zanja una deuda de décadas con una forma de entender el alpinismo y hace justicia a los alpinistas de élite de un país que nunca lo han tenido fácil para crecer. El premio que recae en los dos catalanes y el aragonés puede verse como un reconocimiento para todos aquellos alpinistas que escogieron estas últimas décadas el improbable camino de la exploración, la dificultad y el compromiso, desde Rabadá y Navarro a Nil Bohigas y Enric Lucas, pasando por Jordi Corominas y Mikel Zabalza, los hermanos Pou o los tres que ahora pueden exhibir, al fin, el Piolet de Oro.

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