Cristiano Ronaldo ya superaría los 30 millones de euros en coches, una cifra que convierte su garaje particular en una de las colecciones más valiosas de cuantas puede presumir una estrella del deporte (o tal vez la más valiosa). Este verano, el delantero portugués ya hizo exhibición de una parte de su colección, a la que se refirió como «mis juguetes». Pero lo suyo no es un juego, sino un un despliegue de híper coches adquiridos a golpe de talonario capaz de dejarte desconcertado si sientes algo especial por el mundo de las cuatro ruedas.

