LaVuelta 2026 cambió con Tadej Pogacar en el suelo, el maillot rojo roto y la carrera escapándose de sus manos sin que ningún rival hubiera conseguido derrotarle sobre la bicicleta. Hasta aquel instante, el esloveno gobernaba la prueba con una autoridad que amenazaba con convertir las dos semanas restantes en una larga defensa de su ventaja. Después de la caída apareció otro escenario. Y en ese nuevo paisaje hay un nombre colocado por encima del resto: Enric Mas.

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