<strong>Antoine Griezmann</strong> empieza a ver el final del túnel. O mejor dicho, acaba de salir de él. El francés <strong>estaba viviendo una situación muy incómoda esta temporada</strong>, pudiendo disputar únicamente un puñado de minutos por partido, generalmente la última media hora, para cuadrar los necesarios que no obligaran al Atlético a pagar 40 millones al Barcelona.

