Las primeras patadas de Huijsen a un balón, en la península, fueron en Marbella. Por aquel entonces Dean era delantero y soñaba con seguir los pasos de su padre. Donny Huijsen había deslumbrado como ariete del Ajax y su hijo deseaba emularle. Pero el fútbol y el empeño de Adam, su primer entrenador, fueron retrasando su posición hasta el centro de la zaga… lugar en el que ha triunfado. Tras Marbella llegó Málaga, la Juve, la Roma de Mou, la Premier y… el Madrid. Quienes le conocen desde sus inicios coinciden en la importancia de su mentalidad, clave en una carrera forjada en la costa del sol.

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