Humea al alcantarillado de Nueva York, como en las películas, y también echa humo la cabeza de Aryna Sabalenka, toda una número uno que ahora atraviesa por un momento delicado. Prácticamente incontestable hasta no hace mucho, desde abril empezó a caer y los resultados están muy lejos de ser los propios de una jugadora de su categoría. Entonces sufrió una serie de problemas físicos que, una vez resueltos, derivaron en una crisis de juego y confianza que todavía arrastra. Urgencias para ella. “Tan solo quiero emborracharme y olvidarme del tenis”, decía en julio, después de haber perdido en Wimbledon. Después, la cosa no le ha ido mucho mejor: trompazo en Toronto y otro tanto en Cincinnati. Más o menos irreconocible.
SESIÓN DOBLE DE ALCARAZ
A las puertas del inicio, Alcaraz continuó engrasándose este sábado con una sesión doble de entrenamiento en la que enfrente tuvo al ruso Karen Khachanov; primero en la pista habitual —la escogida en su día por Rafael Nadal— y después, otra toma de contacto con la central que acogió su explosión.
Rodeado de todo su equipo, el número tres también contó con el respaldo y la supervisión del capitán de la Copa Davis, David Ferrer. Cabe recordar, no obstante, que Alcaraz no participará en la serie de septiembre (19 y 20) en Santiago de Chile.
Este domingo, el US Open subirá el telón y se mantiene así la dinámica de extender la duración de los torneos. Ya lo hizo en 2025 y siguieron la rueda Australia y Roland Garros; únicamente Wimbledon, un oasis, mantiene el arranque del lunes.
En la primera jornada intervendrán cuatro representantes españoles, ninguna de las cinco chicas: Dani Mérida (Marton Fucsovics), Jaume Munar (Terence Atmane), Martín Landaluce (Jacob Fearnley) y Pablo Carreño (Jiri Lehecka).

