El sábado tenía que ser una fiesta para la IndyCar en la que, o bien Palou aseguraba su quinto título, o bien Kyle Kirkwood le ponía más emoción al cierre de la temporada. Pero no fue ni una cosa ni la otra… por culpa de la lluvia, que destrozó todos los planes de la IndyCar para el sábado en Milwaukee.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *