España se encontró un hueso en Zaragoza. Portugal, con jugadores muy inspirados en ataque y con dureza en defensa, supo contener a un equipo de Chus Mateo que todavía nada entre dos aguas, con la nueva generación pidiendo paso pero sin la experiencia suficiente todavía. Aún así brillaron dos de los nuevos. Álvaro Cárdenas y Aday Mara, que debutó con buenos números (12 puntos, seis rebotes y dos asistencias) y minutos importantes, no fueron suficientes para evitar una segunda derrota (89-95) que no debería comprometer la clasificación para el Mundial de 2027. El lunes, ante Grecia, España podrá redimirse.

