En el fin de semana más triste de la historia de Red Bull como compañía, Max Verstappen desplegó esas alas de dibujos animados que popularizaron la bebida energética en televisión para rendir homenaje a Dietrich Mateschitz, el fundador del imperio, que falleció la noche del sábado, antes de la sesión cronometrada del Gran Premio de Estados Unidos. En Austin, dos semanas después de coronarse bicampeón en Suzuka, Verstappen se llevó su 13ª victoria del curso, una cifra que le permite igualar el récord de Michael Schumacher (2004) y Sebastian Vettel (2013), los más productivos de siempre en un mismo año. Este triunfo, por lo demás, es el octavo consecutivo del equipo de referencia y el que le otorga el título de constructores.

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