Andrea Kimi Antonelli sigue quemando etapas a una velocidad bárbara pese a no tener esa pólvora de inicio de temporada cuando encadenó varios triunfos al hilo que dispararon su candidatura al título mundial. Vivió malos momentos en Barcelona o Silverstone (ceros por motivos ajenos ), pero se repone con una solidez inesperada. Ya llegó al parón fuerte tras un carrerón en Hungría y lo refrendó con un segundo de oro en el Gran Premio de los Países Bajos. Su balance es aterrador, con 59 puntos al frente de la Fórmula 1.

