El Barcelona lleva todo el verano buscando un delantero centro. Está como loco por firmar a Julián Álvarez, aunque la cosa se está poniendo cruda. Y si no viene el rojiblanco, están preparados los planes B, C y D. Mientras tanto, a la espera de que llegue ese ariete, Flick busca soluciones. Y, a tenor de lo visto, la solución puede estar en casa. En Elche, el alemán puso de entrada a Raphinha como delantero centro, por delante de otras opciones que tiene en la plantilla. La apuesta le salió redonda porque el brasileño se salió.

