El pasado 25 de mayo MARCA destapó el culebrón del verano, Julián Alvarez se sentó con los dirigentes del Atlético para comunicarles que su sueño y deseo era seguir su carrera jugando en el Barça. Apenas unas semanas después y durante la disputa del Mundial el delantero tomó la palabra para comunicarle al planeta fútbol que lo mejor para todos era “una transferencia”.

