El actual Mourinho, el que oigo estos días, no se parece al que se fue del Real Madrid hace muchas temporadas: ni en su tono, ni en su fondo, ni en sus formas. Bien es verdad que esto acaba de comenzar y los resultados serán los que tensen más o menos la cuerda del clima. Es la ley del fútbol: ganas y las cosas funcionan; palmas y no gusta ni el blanco de las camisetas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *