A pesar de que el Olympiacos recuperó el trono Europeo que no ocupaba desde la temporada 2013 y lo hizo encima en la casa de su eterno rival, el OAKA del Panathinaikos, no está siendo un verano tranquilo para el campeón de la Euroliga.


A pesar de que el Olympiacos recuperó el trono Europeo que no ocupaba desde la temporada 2013 y lo hizo encima en la casa de su eterno rival, el OAKA del Panathinaikos, no está siendo un verano tranquilo para el campeón de la Euroliga.