La eliminación de la Selección Colombia en el Mundial 2026 dejó secuelas profundas que superaron los límites del terreno de juego. Lo que para muchos fue la frustración por una jugada de gol no concretada en el tiempo suplementario ante Suiza, para la familia de Jaminton Campaz se transformó en una preocupante pesadilla marcada por las intimidaciones y el temor.

