En medio de la emergencia humanitaria provocada por el violento terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a la región, las autoridades en Pereira han descubierto una sofisticada modalidad criminal: bandas de ladrones organizados que, haciéndose pasar por socorristas y voluntarios, excavaban túneles y abren boquetes entre los escombros con un único objetivo: ubicar y saquear cajas fuertes en los negocios colapsados.

