La batalla en el planeta fútbol sigue en todo lo alto en torno a la figura y, sobre todo, la confianza en Gianni Infantino, presidente de la FIFA, a raíz de su iniciativa fallida de privatizar el Mundial. El intento del máximo dirigente del fútbol mundial para devolver la paz no ha dado el resultado esperado, ni siquiera en las Confederaciones que aparentemente le han mostrado su apoyo.

