Por delante del hotel Leandro, donde se aloja la selección española en Birmingham, pasan autobuses, tranvías y maratonianos que no encuentran otra recta donde hacer un progresivo. Así que cogen y, en cuanto pasa el vehículo, arrancan a correr por Broad Street. No es el sitio ideal, pero el maratoniano a veces tiene que adaptarse. Peor le fue a Ester Navarrete. La corredora de Vigo fue embestida este sábado por una bicicleta urbana que la tiró al suelo, con los antebrazos por delante. Un susto innecesario antes de enfrentarse a uno de los maratones más duros de sus vidas: 42,195 kilómetros con casi 500 metros de desnivel. Al menos ya pasó la ola de calor y a las siete y media, cuando saldrán las chicas, y a las 8.10, la hora de los chicos (hora local), la temperatura rondará los 14 grados.

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