Arnau Ortiz no tiene dudas sobre lo que quiere. El futbolista rojiblanco ha irrumpido en la pretemporada del primer equipo con la intención de hacerse un hueco en los planes de Simeone. Conocedor de las dificultades de la empresa, el de Figueres aprovecha cada segundo sobre el campo para enseñar al técnico argentino sus virtudes. En un fútbol en el que la velocidad cada vez se paga más cara, Arnau volvió a demostrar en Marsella que va sobrado de piernas. De sus botas nacieron la asistencia del gol del triunfo y las mejores ocasiones del choque.

