Jakob Ingebrigtsen es de esos atletas que despiertan pasiones o antipatías casi a partes iguales. Lo que es un hecho es que se trata de un fondista comprometido con su deporte, algo que se ha visto en los dos últimos años en los que no ha faltado a ninguno de los grandes campeonatos, Mundial de Tokio el pasado año y Europeo de este año, pese a apenas competir por problemas físicos.

