El terremoto que sacudió buena parte del oeste de Colombia el pasado lunes y cuya cifra de víctimas mortales superaba este lunes de largo las dos centenas, más allá de los evidentes daños en infraestructuras, ha tenido lógicamente consecuencias en lo que al fútbol respecta. El seísmo, de magnitud 7,4, golpeó especialmente en ciudades situadas justo al este de su epicentro, entre ellas Pereira o Cali. Ambas tienen equipos en la máxima categoría del fútbol colombiano, que vivía sus primeras jornadas tras la participación cafetera en el reciente Mundial.

