Segundos después de que Demi Vollering cruzara la meta de amarillo en Niza, Paula Blasi esprintó para ser segunda de etapa y cerrar su primer Tour en un quinto puesto. Luego vinieron abrazos con Elisa Longo Borghini, tercera en la general. Y una explicación de sentido común de Blasi: tenían claro que el objetivo era el podio, veían fuerte a Antonia Niedermaier, y por eso decidieron trabajar juntas. Ir a por el maillot blanco de mejor joven habría sido un error, dijo Blasi.

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