Los futbolistas de la selección masculina de fútbol de Estados Unidos ganaban más dinero por clasificarse para el mundial que las futbolistas por ganarlo. Eso se acabó. La Federación de Fútbol estadounidense ha anunciado este miércoles sendos acuerdos laborales con las asociaciones de futbolistas de uno y otro sexo que implican que las selecciones masculina y femenina cobrarán lo mismo. Los convenios contemplan el reparto igualitario de ingresos por participación en partidos amistosos, competiciones oficiales, derechos televisivos, patrocinios y venta de entradas.
Una reclamación persistente
La disputa sobre la discriminación salarial de las futbolistas empezó en 2016 con una queja de cinco jugadoras de la selección ante la Comisión de Oportunidades e Igualdad en el Empleo de EE UU. A Megan Rapinoe, Alex Morgan, Carli Lloyd, Becky Sauerbrunn y Hope se les unieron otras 28 jugadoras, que denunciaron a la Federación por los mismos motivos en un tribunal de California. Las jugadoras señalaron que la Federación pagaba por partido a los hombres un mínimo de 5.000 dólares (4.400 euros), mientras que eso no sucedía con las mujeres, que solo cobraban si ganaban ante un equipo de entre la lista de los 10 primeros de la FIFA. Ahora se han establecido parámetros iguales para hombres y mujeres.
Con todo, la demanda fue desestimada por el juez en mayo de 2020. Las jugadoras recurrieron la sentencia y la Federación optó por un acuerdo amistoso. El pago de 24 millones de dólares de indemnización estaba condicionado a lograr acuerdos paritarios para el futuro. Para eso hacía falta además que los hombres aceptasen. Finalmente, con los acuerdos anunciados este miércoles, el pago de esa indemnización se desbloquea.

