Derrocar al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras su fallida intentona de otorgar a capital privado un 20% de una compañía subsidiaria e independiente que explotara los derechos de comercialización de la Copa del Mundo masculina y femenina, se ha convertido en la principal derivada de la crisis interna y de reputación que socava al organismo rector del fútbol mundial y a su presidente. Desde que The Times revelara el pasado 28 de julio el controvertido plan de financiación por el cual las 211 federaciones miembros de la FIFA percibirían unos 40 millones de euros anuales entre 2027 y 2031, 1a UEFA, con su presidente, el esloveno Aleksander Ceferin a la cabeza, lidera la compleja tarea de acabar con la era Infantino, iniciada en 2016.

