El partido comenzó efervescente, con la chispa propia que el fútbol suele tener en escenarios como turco donde parece que no existen los amistosos . Tuvo ritmo y tensión, incluso por momentos, demasiada. Pero si el Villarreal buscaba una prueba definitiva antes de comenzar a competir en tan sólo siete días, está claro que buscó el lugar adecuado para comenzar a guardar ya las balas de fogueo.

