Arriondas, con sus cuidadas casas de indianos, sus sidrerias y su remodelado puente de Emilio Llamedo, el Putney Bridge asturiano, es un fluido continuo de aficionados que montan sus tiendas en el camping antes de que el sábado se celebre la 88ª edición del Descenso del Sella, una regata que convierte un pueblo de 3.000 habitantes en el inicio de un bullicio que hasta Ribadesella, en las orillas del río, se calcula en 250.000 personas.

