Paula Blasi ya está ahí. Cuatro etapas han sido suficientes para que la catalana se meta de lleno entre las mejores del Tour de Francia femenino y empiece a mirar hacia las posiciones de honor. La contrarreloj de 21 kilómetros entre Gevrey-Chambertin y Dijon despejó sus dudas, confirmó sus piernas y la dejó séptima en la clasificación general. Acabó 11ª, mantuvo el jersey blanco de mejor joven y salió reforzada en un día que castigó a varias de las grandes favoritas.

