El jugador argentino y su peculiar forma de jugar fútbol, sigue intacta. Parece como si ayer hubiese sido cuando tiro un pelotazo al banquillo holándes. Todo menos jugar al balón. Paredes fue amonestado tras el golpe a Guch en el partido Newell’s-Boca. La acción ya había finalizado cuando perdió la cabeza.

