Pese a que su futuro lleva siendo uno de los culebrones del verano desde que MARCA desvelara el pasado 25 de mayo que se había marchado con Argentina trasladando al Atlético su deseo de jugar en el Barcelona, Julián Alvarez ya trabaja en clave rojiblanca. El delantero soltó hace más de un mes, en pleno Mundial, la bomba de que quería un traspaso para cumplir su «sueño» y, desde entonces, permanece en silencio. Sin embargo, el argentino ha vuelto a tener contacto con el club con el fin de empezar a someterse al plan de entrenamientos personalizado que se ha preparado para cada uno de los internacionales. De este modo, la Araña, que actualmente está de vacaciones en Ibiza, agotará sus últimos nueve días de asueto siguiendo las pautas marcadas desde el Metropolitano antes de que el próximo día 10 tenga que presentarse en el Cerro y reincorporarse al equipo.

