Imagina que vas conduciendo, coges el móvil dos segundos para mirar un WhatsApp, y una cámara diminuta instalada en lo alto de un palo apoyado en un remolque te graba, te analiza y te delata al instante. Suena a ciencia ficción, pero ya está pasando en carreteras españolas. Un nuevo sistema con inteligencia artificial ha empezado a cazar a quienes usan el teléfono al volante o circulan sin el cinturón de seguridad, y lo hace con una puntería que empieza a dar miedo.

