La Sociedad Deportiva Tarazona, uno de los clubes modestos más emblemáticos del fútbol aragonés reciente, afronta el momento más crítico de su historia. Tras un ciclo de éxitos deportivos que llevó a este equipo de una localidad de poco más de 10.500 habitantes a competir durante tres temporadas consecutivas en la exigente Primera Federación frente a históricos del fútbol nacional, acaba cayendo en un pozo económico sin retorno.

