Cuando parecía que, en este mercado, el Real Madrid iba a cambiar definitivamente su estrategia por jugadores curtidos, de rendimiento inmediato (Cucurella, Dumfries, Bernardo Silva o Konaté) para tranquilidad de Mourinho, el club blanco demuestra que no ha cambiado su ambición de contar con los mejores jóvenes del planeta. En este sentido, el interés por Yan Diomande y tirar de chequera, para espantar incluso al ofendido PSG, tiene su lógica.

