Tras marcharse de Hungaroring sin puntuar una vez más, en el garaje de Williams no han querido maquillar la realidad. El FW48 nació condenado por un grave problema de sobrepeso y fallos estructurales de origen que han lastrado todo su desarrollo, haciendo pasar a la escudería de rozar los podios en 2025 a vagar por el pozo de la parrilla. Ante este escenario, el director del equipo, James Vowles, ha protagonizado un ejercicio de autocrítica poco habitual en el ‘Gran Circo’, admitiendo que el curso 2026 está prácticamente perdido y que todos los recursos se centran ya en 2027.

