El Chase Center de San Francisco fue este martes por la noche una fiesta. Los Golden State Warriors, que se alzaron con el título de la NBA de la temporada pasada, recibían sus anillos de campeones en el primer partido del nuevo curso. Es el cuarto triunfo en ocho años del grupo que ha liderado Stephen Curry desde la cancha y Steve Kerr desde el banquillo. Tras las celebraciones, el balón empezó a botar y los de San Francisco ganaron a los Lakers sin despeinarse (123-109). Por su parte, los Boston Celtics, finalistas el año pasado, despacharon a los 76ers de Filadelfia (126-117) con autoridad de la mano de Jayson Tatum y Jaylen Brown.

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