Carlos Sainz salía del corralito del Gran Premio de Hungría sin dar demasiada importancia al asunto que marcó su final de carrera, el toque con Oscar Piastri cuando iba a ser doblado por el entonces líder de carrera. “Él sabía que había mucho lío con las banderas azules, sabe que no lo vi”, explicó el madrileño. Pero no se cumplió su predicción, pues el de McLaren no se mostró nada comprensivo. Influye, claro, el triunfo de su compañero y campeón en 2025, Lando Norris. Y el abandono final al romperse la caja de cambios.

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